En medio de la quietud del Campo Santo, el compás de la música del acordeón y la guitarra del Dúo Norteño conformado por José Guadalupe y Raúl Soriano irrumpen el silencio mortuorio, para interpretar desde Amor Eterno, Dos Coronas a mi Madre, Mi Viejo, Qué falta me hace mi padre y muchas otras melodías, durante la temporada de muertos en Texmelucan.
Aunque refieren que el trabajo ha sido poco, lo hacen con mucho gusto para deleitar a los vivos y muertos.