En Felipe Ángeles, Puebla, la seguridad pública atraviesa una crisis que ya no se puede ocultar. Desde la mañana del jueves 2 de octubre, las calles del municipio se quedaron sin vigilancia tras un paro total por parte de los policías municipales. La razón: meses acumulados de incumplimientos, equipo deficiente y condiciones que, según los propios uniformados, ya no se pueden tolerar.