Cada año fallecen cerca de 200 personas de origen poblano que radican en Estados Unidos, lo cual genera dificultades a sus familiares para poder repatriar sus cuerpos, toda vez que el costo de traslado es de aproximadamente 300 mil pesos.
La situación provoca que tengan que recurrir a fondos federales para lograr su retorno a México, de acuerdo a la información que brindó Felipe David Espinosa, director del Instituto Poblano de Asistencia al Migrante (IPAM).