El expresidente AMLO en su momento, y ahora la presidenta Claudia Sheinbaum, han reiterado cientos de veces que combatirían las causas que han dado origen al crimen organizado. Según ellos, y lo han repetido sin cesar, la atención a problemáticas estructurales tales como la pobreza, la falta de educación, el desempleo y la ausencia de oportunidades para salir adelante, resolverían de fondo la crisis y conduciría a que jóvenes no cayesen en los tentáculos de los carteles.