A 11 años de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, las calles de Iguala, Guerrero, volvieron a ser escenario de protesta. Padres, estudiantes y colectivos de derechos humanos encabezaron una marcha para recordar la tragedia y exigir que el Estado mexicano esclarezca el paradero de los jóvenes.