¿Qué tan encabronado cree usted que ande en estos tiempos, Adán Agusto López Hernández?
Muchísimo, cuenta una fuente cercana.
Lo echaron de la coordinación de Morena en el Senado y dejó de ser, por consecuencia, presidente de la Junta de Coordinación Política.
Eso sí, se curó en salud para dejar en el cargo, con el visto bueno de Palacio Nacional, a Ignacio Mier Velazco, poblano quien pretende que su hijo, Ignacio Mier Bañuelos, repita en la candidatura morenista.
Adán, el senador, tocó base ya en Guerrero, donde se encargará de coordinar las acciones partidistas por la gubernatura y demás posiciones.

Guerrero junto con Morelos, Ciudad de México, Tlaxcala y ¡Puebla!, componen la Cuarta Circunscripción.
Es decir, si le cumplen a Adán y ningún gobernador/a veta al senador meterá su cuchara en el pastel que se cocina en Puebla para el 2027.
Y bien dicen que a veces el silencio es la mejor respuesta antes de abrir la bocota y lanzarte contra el jefe político de quien se pretende arrebatar la posición de diputado federal por el distrito de Ciudad Serdán, sí Nacho junior.
¿Qué dirá ahora el inefable diputado local morenista, Andrés Villegas, quien aventó un escupitajo a Adán con el escándalo del caso Bermúdez.
Con sus voceros, el presidente del Consejo de Morena Puebla, Andrés Villegas Mendoza, pidió que el senador Adán Augusto López Hernández aclare ante la ley la situación de su secretario de Seguridad, Hernán Bermúdez, relacionado a La Barredora.
“Él tiene que responder ante la Ley, no es que sea de nuestro movimiento o no, si sí hubo una omisión ahí tiene que responder, y eso es importante porque es un tema político, no es un tema partidista, porque también es muy difícil creer que no te des cuenta (como gobernador) de lo que pasa en tu estado”, afirmó con su tufo huachicol.
Lo más paradójico para Villegas es que validó las acusaciones contra Adán, mientras a él se le señala de lo mismo: ligas con el huachicol, robo de camiones y recolección de moches para el crimen organizado.
clh