La semana pasada ocurrió un hecho pocas veces visto en la administración del gobernador Alejandro Armenta Mier.
Dos días después de que el mandatario anunciara la creación de 800 nuevos empleos por parte de la empresa armadora de autos Audi, asentada en el municipio de San José Chiapa, uno de sus colaboradores dijo que esa afirmación no era del todo exacta, y que 600 de esas plazas ya habían sido constituidas.
Una parte en 2025 y otra en los primeros meses de 2026.
Eso significaba que, en lugar de 800, serían solo 200 los empleos que se iban a generar en el corto plazo.
Fuera de los números, resultó extraño que el secretario de Desarrollo Económico y Trabajo, Víctor Gabriel Chedraui, decidiera corregir el pronunciamiento de su jefe.
Armenta hizo el anuncio el lunes 18 de mayo.
Su colaborador efectuó la aclaración el miércoles 20, al término de una conferencia de prensa conjunta con representantes de la plataforma Shein para dar a conocer el apoyo a productores locales.
Seguramente Gabriel Chedraui sabía de las implicaciones que las palabras del gobernador habían tenido al interior de Audi, y del riesgo que esa firma de automóviles premium y la propia economía estatal corrían en caso de que no se aclararan pronto las cosas.
Es muy probable que por eso no dudara en precisar algunos detalles importantes acerca de la generación de las plazas en el momento en que fue abordado por los reporteros.
En su anuncio, Alejandro Armenta citó como fuente de información al presidente Ejecutivo de la planta de San José Chiapa, André Richter, pero algo no estuvo bien.
En algún punto debió romperse la correcta comunicación entre los dos personajes, lo que llevó al mal entendido.
Más allá del ruido mediático, que suele ser un fenómeno de corta duración en medio de la vorágine de acontecimientos públicos, el problema real se generó en la fábrica.
Una afirmación en apariencia inofensiva tuvo repercusiones importantes en la empresa, que ahora mismo es el centro de una acalorada revisión contractual que tiene a una buena parte de sus cinco mil obreros y sus dos sindicatos metidos en la lucha por alcanzar mucho más allá del 5.3 por ciento de aumento salarial que lograron el año pasado.
Inmediatamente después de las declaraciones emitidas por el gobernador, el secretario general del Sindicato Independiente de Trabajadores de Audi México (SITAUDI), César Orta Briones, al frente de la representación obrera, comunicó a los directivos de la marca su rechazo a la contratación de nuevo personal.
“Si van a contratar a 800, no lo hagan; mejor paguen más a quienes ya estamos aquí”, habría dicho, palabras más, palabras menos, a los interlocutores de la empresa.
Esto subió de tono las pláticas de la negociación, que ya de por sí mostraba complicaciones debido al objetivo del sindicato de revertir en este año la tendencia a la baja de los incrementos salariales registrados en 2024 y 2025.
Para este 2026, Orta Briones ha pedido un alza de 15 por ciento directo al salario y de 5 por ciento en prestaciones.
Hasta antes de la semana pasada, él mismo había reconocido que se trataba de porcentajes elevados y que sus representados debían ser conscientes de las adversidades que enfrenta la industria automotriz para aceptar cifras menores a las que han demandado en el papel.
Las condiciones cambiaron en los últimos días.
La parte obrera comenzó a radicalizarse.
Por eso había que precisar que se trataba de 200 contrataciones aún pendientes, y no de 800.
Pero incluso así, con un número menor sobre la mesa, los sindicalizados se manifestaron en contra del ingreso de nuevos trabajadores.
¿Qué ocurrirá ahora?
En los días por venir, los directivos de Audi tratarán de convencer al secretario general y al resto de los integrantes del comité sindical de la necesidad de contar con personal especializado en conocimientos de electromovilidad.
La demanda del mercado internacional exige ir en esa ruta, para mantener una empresa competitiva y hacerla sobrevivir.
Y ese personal no existe en la planta.
Hay que contratarlo.
El emplazamiento a huelga vence el 16 de junio.
Así que no queda mucho tiempo para encontrar un punto de equilibrio, que beneficie por igual a la empresa y los trabajadores, y concretar la negociación.
P.D. El mes que viene habrá cambios de funcionarios en algunos puestos directivos de Audi. Más mexicanos se incorporarán a la toma de decisiones.
jrodriguez@elsoldepuebla.com.mx
Columna publicada en El Sol de Puebla
clh