Atlixco, Pue. — El eco de los cohetes se mezcla con la música de banda y el aroma de las flores frescas. Este martes los habitantes de San Jerónimo Coyula, una de las juntas auxiliares más antiguas del valle de Atlixco y ubicada a tan sólo 30 minutos de la cabecera local, viven una jornada donde lo sagrado y lo pagano se funden en un mismo ritual comunitario.