Italia entró a la tanda de penales y eligió para el primer disparo a un chico de 20 años que nunca había cobrado un tiro penal en la Serie A, ni con la selección.
Bueno, ¿qué diría usted si le dijera que ninguno de los cinco primeros tiradores elegidos por Gattuso había marcado en su vida un solo gol de penal en la Serie A?
Y si esto le resulta inverosímil, le doy otro dato más aterrador: ninguno de los diez jugadores italianos que terminaron después de la prórroga había anotado ni un solo gol de penal en la Serie A.








