CMIC, quieren los negocios

Por claudia , 9 Febrero 2026

A la actual dirigencia de los constructores les interesan los negocios, no la democracia en su organismo y harán todo para permanecer tres años más.

Por lo pronto, la planilla “Liderazgo que une y construye confianza”, encabezada por el arquitecto José Luis Ramírez Mantilla, fue descalificada del proceso electoral para la presidencia de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, delegación Puebla. Argumentaron que el aspirante no cumplió con el requisito del dos al millar, una aportación relacionada con la obra pública.

La descalificación fue oficializada mediante un acta firmada por Gustavo Vargas Constantini, actual presidente de la CMIC Puebla; Héctor Alberto Sánchez, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, y Alberto Ramírez y Ramírez, secretario del CCE, en un hecho sospecho y que sólo deja a un grupo manejando el organismo empresarial.

La planilla de Ramírez Mantilla compite contra la de Raymundo del Valle Lafont, quien forma parte de la actual dirigencia encabezada por Vargas Constantini, lo que representa la continuidad del grupo que ha controlado la Cámara durante casi una década.

La elección para definir al nuevo presidente de la CMIC Puebla se llevará a cabo el 16 de febrero, cuando los 171 agremiados decidan con su voto libre y secreto, quién será el encargado de representar al gremio y definir el rumbo del organismo en los próximos tres años, pero ahora oficialmente hay una sola planilla, los descalificados impugnarán ante el organismo nacional.

La utilización de la deuda del dos por ciento al millar como justificación para descalificar a Ramírez Mantilla es dudosa, ya que el dos al millar se puede validar mediante documentación relacionada con contratos de obra pública.

La medida puso en entredicho la transparencia del proceso electoral.

En respuesta a la descalificación, la planilla de Ramírez Mantilla presentará una impugnación ante la CMIC nacional, con el objetivo de revertir la decisión y recuperar su derecho a competir. La inscripción de la planilla se realizó en la sede nacional, y no en Puebla, lo cual complicó el proceso.

La planilla “Excelencia por la Construcción”, encabezada por Raymundo del Valle Lafont, que es la de la cúpula de la CMIC, se registró y participará para definir el futuro de os constructores poblanos, pero va en contra de los procesos democráticos que exigen y acaban de confirmar su utilidad en el relevo del CCE.
La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción delegación Puebla vive desde hace más de una década una serie de malas prácticas internas que han derivado en la concentración del poder en un grupo de empresarios, la asignación recurrente de contratos público-privados entre unos cuantos y la exclusión de la mayoría de sus más de 170 agremiados de la toma de decisiones,La exclusión de una planilla confirma que quienes dominan la Cámara tienen perdida la elección por un dos a uno, de otra forma aceptarían la competencia.

Lo más probable es que la Cámara Nacional conceda el registro a Ramírez Mantilla y que los constructores poblanos decidan, y lo peor es que la planilla de Gustavo Vargas Constantini con su socio Raymundo Del Valle Lafont sea excluida porque viola el código de ética de CMIC.

Del Valle no puede ser candidato porque es socio de Vargas Constantini y ellos se repartieron el paquete de 300 millones de pesos que el gobernador Sergio Salomón destinó para los integrantes de la Cámara, además de que hay la molestia de los socios porque Vargas vendió al gobierno del estado la maquinaria de construcción que le quitó obra a los pequeños industriales.

La planilla de Raymundo Del Valle enfrenta conflicto de intereses, porque cuatro miembros de su propuesta son socios de Vargas Constantini: Noé Herrera, Ricardo Pérez Galeana, Jesús Luis Islas y el propio candidato Del Valle.

Así lo demuestra el contrato de obra que Sergio Salomón les dio, con la agravante de que ese paquete de obras se le dio a la Cámara y lo acaparó su presidente Vargas Constantini.

En el gobierno del estado hay molestia porque Gustavo Vargas los engañó porque les vendió maquinaria china usada y a sobrecosto; recuerdan que el mejor evento que tuvo el panista Eduardo Rivera en su campaña fue el que le organizó Vargas Constantini en la cámara con más de 400 asistentes.

Lalo Rivera Pérez le dio más de 100 millones de obra a él y a su mamá. Grupo Herbrich SA de CV que fue la consentida del ayuntamiento de Puebla aparte de que la esposa de Gustavo, Raquel de Unánue, fue la notaria que escrituró casi todo Lo vinculado al ayuntamiento en la gestión de Rivera.

Lo peor es que la carta que excluye a Ramírez Mantilla la firman Héctor Sánchez, actual Presidente en funciones del CCE y Ramírez, secretario en funciones del CCE mismos que se opusieron a Juan Pablo Cisneros para que llegara a la presidencia del Consejo Coordinador Empresarial.

Ahora, ellos mismos son los que avalan con su firma la antidemocracia en un importante organismo como la Cámara de los Constructores.

Predominan los intereses y los negocios y no la democracia, que le exigen al gobierno líderes de los empresarios poblanos.

La historia continuará.

De las anécdotas que se cuentan

Los adalides de la democracia mexicana, los empresarios evitan la competencia electoral en sus organismos.

Por años, consejo, cámaras y sindicato empresarial han impulsado a los candidatos de unidad para evitar las contiendas electorales.

Los designados tienen el apoyo de la cúpula y cumplen una serie de condiciones, pero no escuchan a sus representados.

Por eso algunos organismos han perdido afiliados.

Hoy, Puebla vive la disputa por la presidencia de la Cámara de la Industria de la Construcción y los santos varones insisten en mantener su dominio y los negocios, pero no escuchan a los industriales.

¿Seguirá este ejercicio autoritario? Veremos.

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