Filomeno Sarmiento recurre a la vía violenta para intentar recuperar el ayuntamiento de Cuautlancingo

Por claudia , 21 Mayo 2026

El panista Filomeno Sarmiento Torres de plano ya está en campaña para buscar regresar –por tercera vez— a la alcaldía de Cuautlancingo, pero en esta ocasión no busca ganar por la vía del convencimiento, de ofrecer un buen proyecto de gobierno, sino ha optado por la generación de violencia, de conflictos y de escándalos en contra de quien será su seguro rival en las urnas: el actual edil morenista Omar Muñoz Alfaro.

La estrategia del panista es muy clara, pues tan solo en los últimos 20 días ha intentado en dos ocasiones provocar zafarranchos en actos públicos del presidente municipal con la intención de buscar devaluar la imagen del edil.

El primer episodio ocurrió el 30 de abril, el Día del Niño. Se sabía con antelación que, en la calle 20 de noviembre del centro de Cuautlancingo, el alcalde entregaría juguetes a cientos de infantes que, desde muy temprano, llegaron para formarse y obtener un regalo.

Esa condición fue aprovechada por Filomeno Sarmiento que hizo acto de presencia en la calle en cuestión, acompañado de mujeres que se dedicaron a gritar, a escandalizar, así como un nutrido contingente de hombres que llegaron a empujar, a agredir, a los asistentes, sin importarles que el acto estaba dedicado a menores de edad.

Omar Muñoz llegó al evento sin percatarse de la presencia del ex edil panista y empezó a saludar a los niños, a los tutores de los infantes, a comerciantes que había en la zona. Cuando se acercó al área en que estaba Filomeno Sarmiento, se desató la provocación con la intención de que el alcalde tomara una actitud con la que pudiera ser acusado públicamente de incitar a la violencia.

Al final el munícipe optó por replegarse y alejarse de los panistas, en medio de muchas personas que aparecieron con cámaras fotográficas y de video, con el firme propósito de captar un mal gesto del político morenista.

El segundo episodio ocurrió el martes de esta semana. Omar Muñoz se dispuso a hacer un recorrido en la calzada Zavaleta, en el tramo que corresponde a Cuautlancingo, cuando de pronto apareció Diana de Bernardo Ramos, quien es la presidenta de la junta auxiliar de Ignacio Romero Vargas, que es parte del municipio de Puebla.

La mujer pidió que la dejaran hacer el recorrido con el alcalde, pues argumentó que ella estaba haciendo labores de supervisión comercial en la zona que pertenece a capital.

Lo que parecía ser una actividad rutinaria, escondía una trampa política. Otra vez aparecieron personas con cámaras grabando al alcalde y en ese momento, Diana de Bernardo y una mujer que se incorporó, empezaron a lanzar gritos contra el edil.

Coincidió que, por un lado, Omar Muñoz se retiró de la zona y por otro, las mujeres fallaron en el intento de increparlo, pues al final no lograron el objetivo de pillar al alcalde con un mal gesto, una frase mal pronunciada o una actitud que se prestara al escándalo.

Es importante anotar que Diana de Bernardo fue directora de Normatividad Comercial durante el último gobierno de Filomeno Sarmiento.

Lo frena el desprestigio

Ese comportamiento narrado con anterioridad obedece a los complejos problemas que enfrenta Filomeno Sarmiento para recuperar el poder político.

En el proceso electoral que se avecina ya no le va a funcionar la estrategia de prometer un gobierno honrado, un mejor desarrollo social para Coronango y argumentar que lucha a favor de la democracia, pues en su último mandato –entre los años 2021 y 2024—acabó en una posición de mucho desprestigio.

A lo largo de su segundo gobierno enfrentó escándalos por la supuesta adquisición de propiedades inmobiliarias –con un valor superior a sus ingresos como edil– y terminó en medio de sospechas de graves actos de corrupción, pues en la Auditoría Superior del Estado enfrenta investigaciones por un posible quebranto de 373 millones de pesos, correspondientes a sus cuentas públicas de 2023 y 2024.

Por si fuera poco, en el proceso electoral de 2024, en el que buscó reelegirse, se volvió un escándalo su planilla de candidatos a regidores.

Casi la mitad de los integrantes de esa fórmula pertenecen a lo que se llama “la mafia del agua”, que no es otra cosa que los propietarios de pipas que transportan el líquido.

Una situación que generó mucha indignación, pues el municipio sufre de una fuerte escases de agua potable y en la planilla de Sarmiento estaban lo que hacen negocio con la carencia del líquido.

Ante los problemas que enfrenta para volver a la alcaldía de Cuautlancingo, el ex alcalde Sarmiento tiene “un plan B”, el cual es que su esposa Mayra Ramírez Escamilla sea la candidata del PAN.

Dicho de otra manera: en el PAN de Cuautlancingo solo pueden ser candidatos los miembros de la familia Sarmiento. Los demás panistas no tienen ese derecho. Eso aquí y en China se llama: cacicazgo.

 

clh

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