Intentan frenar el “gasolinazo”

Por claudia , 24 Marzo 2026

A partir del sábado 21 de marzo, el gobierno de México aplicó subsidios al IEPS, lo que significa un estímulo fiscal para controlar el precio de los combustibles, aumentos que se conocen como gasolinazo, lo que hasta ayer no había sucedido.

Los detalles de los subsidios, vigentes del 21 al 27 de marzo de 2026:

Gasolina Magna, el estímulo fiscal es del 24.08%, reduciendo la cuota del IEPS a 5.08 pesos por litro. Gasolina Premium, 91 octanos, cuenta con un 7.47% de apoyo, ubicando la cuota en 5.23 pesos por litro. Diésel recibe el mayor subsidio, con un 61.80% de estímulo, lo que deja la cuota de pago de IEPS en 2.81 pesos por litro.

Los subsidios buscan suavizar el impacto en los precios finales al consumidor ante la volatilidad internacional. El IEPS no es el precio final, sino un impuesto componente del mismo, el cual es ajustado semanalmente por la Secretaría de Hacienda.

Resulta que, derivado de la escalada de la guerra en Medio Oriente, Hacienda activó, por segunda semana consecutiva, un estímulo fiscal al diésel y, por primera vez en 2026, extendió el apoyo a las gasolinas Magna y Premium.

El Diario Oficial de la Federación registró que se trata de ajustes al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicables a los combustibles durante la semana del 21 al 27 de marzo.

Este es un mecanismo que el gobierno federal utiliza para amortiguar las variaciones de los precios internacionales. Por lo mismo, los consumidores pagarán una menor cuota de IEPS por cada litro de combustible. El mayor beneficio se concentra en el diésel, con un estímulo de 61.80%, equivalente a un descuento de 4.55 pesos por litro. Por este subsidio, la cuota final del IEPS para este combustible se reduce a 2.81 pesos por litro, aunque en las gasolineras poblanas se mantiene la venta final entre 28 y 29 pesos el litro de diésel.

En el caso de la gasolina Magna, la que más se consume en el país, se aplica un estímulo fiscal de 24.08%, equivalente a un descuento de 1.61 pesos por litro. Con ello, la cuota final del IEPS que deberán pagar los consumidores se ubica en 5.08 pesos por litro. Además hay un acuerdo de los gasolineros con la presidenta Sheinbaum para que no supere el litro los 24 pesos.

Para la gasolina Premium, el estímulo es de 7.47%, lo que representa un descuento de 0.42 pesos por litro. Queda la cuota final del IEPS a 5.23 pesos por litro y con un costo final actual de entre 26 y 27 pesos el litro.

Para el analista energético Ramsés Pech, estos ajustes responden a presiones en los costos logísticos, el encarecimiento de la reposición de inventarios y, sobre todo, a la volatilidad en los precios internacionales de los combustibles, impulsada por la guerra.

El cambio más relevante de esta semana no sólo está en la inclusión de las gasolinas en el esquema de estímulos, sino en el incremento del subsidio al diésel en esta semana del 21 al 27 de marzo.

Y es que, para el periodo del 14 al 20 de marzo, el primero en que se aplicó este tipo de apoyo en 2026, el subsidio fue de 35.21 por ciento. Esto significa que aumentaron 26 puntos porcentuales para la segunda semana de marzo de apoyos. Porque en los hechos el diésel alcanzó hasta los 29 pesos por litro, por lo que el subsidio de la semana pasada ni siquiera influyó en su precio final y en esta semana parece que tampoco.

Esperemos esta semana saber si la estrategia de subsidios que aplica la secretaría de Hacienda funcionan para gasolinas y diésel, por lo pronto el precio de los productos básicos sigue alto en los recientes días.

De las anécdotas que se cuentan

Más vale saber que el precio del diésel en México, que superó los 29 pesos pesos por litro en el estado de Puebla, es impulsado principalmente por el aumento en los costos internacionales del petróleo y la alta demanda industrial.

Factores como la volatilidad del tipo de cambio (dólar-peso), la falta de subsidios completos (IEPS) y los altos costos de importación/logística provocaron un efecto dominó que presiona al alza la inflación y los costos de transporte de carga.

El diésel es esencial para el transporte de carga, que mueve el 80% de las mercancías del país, y su capacidad de refinación es limitada. La debilidad del peso frente al dólar aumenta el costo de importación, ya que una parte considerable del diésel consumido en México es importada.

Los costos de almacenamiento y transporte de Pemex y privados influyen en la variabilidad del precio entre regiones.

Este aumento en el diésel impacta directamente en el sector transportista (40% de sus ganancias) y genera un efecto inflacionario en productos de consumo final.

A pesar del subsidio el precio final del diésel sigue por arriba de los 28 pesos el litro.

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Del reportero
por Fernando Alberto Crisanto


 

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