No todos los reos pagan condena: pagan membresía premium

Por claudia , 13 Mayo 2026

Dicen que el penal de San Miguel es uno de los más grandes del país. Quizá también sea uno de los más rentables. Ahí, según cuentan en los propios pasillos del penal, la justicia no siempre depende del delito… sino del saldo disponible.

En febrero de este año fue trasladado a San Miguel Miguel Ángel Celis Romero, alias “El Animal”, personaje ampliamente conocido en Tehuacán por su capacidad económica, sus relaciones y sus excesos. Oficialmente, el movimiento tenía lógica: quitarle privilegios, enfriar influencias y reducir riesgos. Hasta ahí, aplausos para la Secretaría de Seguridad Públca.

El problema vino después. Apenas llegó el nuevo huésped millonario, parece que en San Miguel alguien empezó a hacer cuentas, y no precisamente jurídicas. Porque ya se sabe qu cuando no suene lógico, suena metálico.

Cuentan custodios del mismo penal en la capital poblana que “El Animal” aterrizó proveniente de Tehuacán, prácticamente en versión all inclusive: celda privada, pantalla plana, custodio personal 24 horas los 7 días de la semana, dispositivos como iPad, laptop, teléfono celular, comida especial, alguien le provee medicamentos sin los filtros que dicta el protocolo, visitas relajadas y hasta presuntos estupefacientes.

Un resort penitenciario, versión poblana.

Y todo —según el famoso radio pasillo— por una módica cantidad cercana a los 50 mil pesos mensuales. Libres de polvo y paja, ajenos al escrutinio contable, fiscal y de los mandos.

Para cualquier interno común sería imposible. Para alguien valuado en millones de dólares, apenas gasto corriente, en cash.

Pero lo verdaderamente delicado no está en los privilegios. Está en lo que viene después.

Corre fuerte un rumor y ya se sabe que en el ámbito carcelario, cuando el río suena es porque agua lleva.

Ya empezó a correr fuerte dentro y fuera del penal que la defensa del imputado presume haber llegado a un supuesto acuerdo para el regreso triunfal a casa con Jorge Ortiz Delgadillo, director del penal a quien importaron de Veracruz luego de las irregularidades encontradas con el anterior funcionario, a partir del mes de septiembre del 2025. 

Sí, así como se escucha: seis ceros costaría la operación. Y que si hace falta “enfermarse” para justificar el movimiento, también habría manera.

Gravísimo si es mentira. Pero aún más grave si alguien dentro del penal permitió que semejante versión creciera con naturalidad. El problema ya no sería sólo corrupción. Sería la percepción creciente de que en Puebla la cárcel funciona como paquete ajustable según el presupuesto del cliente.

¿Celda común o suite? ¿Custodio compartido o personal? ¿Reclusión… o estancia de negocios?

Lo penoso no es solamente el rumor. Lo verdaderamente alarmante es que mucha gente sí lo cree posible. Y lo cree porque durante años San Miguel se ganó esa fama: la de un penal donde el dinero abre puertas, suaviza reglas y acomoda privilegios.

Por eso la SSP y el vicealmirante Francisco Sánchez González tendrían que poner atención inmediata. Si un interno puede presumir que controla decisiones penitenciarias como si negociara una membresía de club privado, entonces alguien perdió el control hace tiempo.

Y peor aún: alguien lo está cobrando.

 

@FerMaldonadoMX

 

 

 

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