Ciudad de México.- Petróleos Mexicanos reforzó las labores de saneamiento por el derrame de hidrocarburo en inmediaciones de Dos Bocas, Tabasco, con el despliegue de 350 trabajadores, cinco embarcaciones y siete barreras de contención como parte del operativo para recuperar el crudo derramado en el río Seco.
La empresa informó que, además de este despliegue, utiliza cordones oleofílicos para mantener confinado el aceite y facilitar su recolección, con el objetivo de evitar que la mancha se disperse hacia otras zonas. El incidente se originó días atrás, luego de un incendio en la barda perimetral de la refinería Olmeca, lo que activó un operativo interinstitucional encabezado por el gobierno federal.
En las tareas participan elementos de la Secretaría de Marina, de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible de Tabasco, así como de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, instancias que mantienen recorridos de supervisión y coordinación para atender la contingencia.
Como parte del seguimiento, también se realizaron inspecciones en el muelle y la playa de la Estación Naval de Búsqueda, Rescate y Vigilancia Marítima Dos Bocas, donde se evaluaron las acciones implementadas por la empresa especializada contratada para atender el derrame. Durante estas revisiones se confirma que continúan los trabajos de contención y recuperación de residuos en la dársena y en áreas conectadas a cuerpos de agua.
Hasta el 21 de marzo se habían recolectado aproximadamente 240 kilogramos de material impregnado con crudo. De manera paralela, el personal técnico de Pemex, en coordinación con la Marina, mantiene acciones en el río Seco, a la altura de la ranchería Limón, en el municipio de Paraíso, donde la instalación de barreras ha permitido contener el avance del hidrocarburo y evitar su llegada a la laguna Mecoacán.
Las autoridades ambientales continúan con la vigilancia del cumplimiento normativo, mientras el gobierno federal sostiene que los trabajos de limpieza, evaluación y remediación seguirán hasta eliminar por completo los efectos del derrame y proteger tanto los ecosistemas como a las comunidades costeras de la región.