La violencia vinculada al crimen organizado también ha alcanzado a líderes religiosos en México. De acuerdo con registros del Centro Católico Multimedial, desde 1990 y hasta inicios de 2026 se han documentado al menos 91 asesinatos de religiosos, entre ellos sacerdotes, seminaristas y otros integrantes de la Iglesia.
El informe señala que, en promedio, cada año mueren cerca de tres sacerdotes víctimas de la violencia, una situación que especialistas atribuyen a la presencia del crimen organizado en distintas regiones del país.