Después de dos siglos de ausencia el bisonte americano regresó a territorio mexicano, esto como parte de una estrategia de restauración ecológica y conservación de la biodiversidad.
En febrero de 2026 fueron trasladados 29 bisontes desde la Reserva de la Biósfera de Janos, en Chihuahua, hacia la UMA Rancho Los Ojos Calientes, en Sonora.