Tehuacán, Pue.– La madre de una alumna de 12 años con diagnóstico de trastorno del espectro autista (TEA) denunció presuntas omisiones por parte de directivos y personal docente del Centro Escolar Presidente Venustiano Carranza, turno vespertino, que derivo a que su hija tuviera que ser dada de baja, debido al acoso escolar que, asegura, enfrentó durante varios meses sin recibir la atención necesaria por parte de autoridades educativas.
De acuerdo con María de Jesús, la menor fue víctima de burlas y agresiones verbales por parte de al menos tres compañeros, situación que se fue agravando con el paso del tiempo hasta afectar de manera considerable su estabilidad emocional, provocándole crisis constantes y síntomas de depresión.
La madre explicó que, pese a reportar en repetidas ocasiones las agresiones ante docentes y directivos, no se implementaron medidas efectivas para frenar el presunto bullying ni se brindó el acompañamiento necesario para garantizar la seguridad y bienestar de la estudiante dentro del plantel.
Indicó que desde el inicio del ciclo escolar se detectaron inconsistencias en la atención que recibía su hija, ya que no contó con el apoyo especializado que había tenido durante su formación en primaria dentro de la misma institución, donde disponía de un maestro de acompañamiento que facilitaba su inclusión académica.
Señaló que, al ingresar a secundaria, dicho recurso fue retirado sin explicación, lo que representó un retroceso en el proceso educativo de la menor, al no contar con personal capacitado para atender sus necesidades específicas.
Ante el impacto emocional que enfrentaba la adolescente, la familia decidió darla de baja el pasado 7 de marzo e inscribirla en otra institución educativa, además de iniciar atención psicológica para contribuir a su recuperación.
La madre también señaló que la salida de la estudiante fue registrada como “cambio de escuela”, lo que, a su consideración, evita que quede antecedente del presunto caso de acoso escolar que motivó la decisión.
Asimismo, informó que presentó un escrito ante autoridades educativas en la ciudad de Puebla para solicitar la revisión del caso y que se garantice el respeto a los derechos de estudiantes con necesidades educativas especiales, así como la aplicación de protocolos adecuados ante situaciones de violencia escolar.
Agregó que es importante reforzar la inclusión educativa y asegurar que los planteles cuenten con mecanismos efectivos para prevenir, atender y sancionar cualquier forma de discriminación o acoso, especialmente cuando se trata de alumnos en condición vulnerable, a fin de garantizar entornos seguros que favorezcan su desarrollo integral.
Cabe mencionar que es el segundo caso que se reporta sobre acoso y discriminación en esta institución, pues en diciembre del año pasado, también la señora Margarita denunció que su hijo de 10 años que cursaba el cuarto grado de primaria era víctima de bullying principalmente por parte de profesores.
Foto: Yomara Pacheco
cdch