De acuerdo a un estudio realizado por investigadores de la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania y el Instituto Ambiental Christina Lee Brown de la Universidad de Louisville en los Estados Unidos, la calidad del sueño puede verse afectada negativamente por la contaminación del aire, una habitación con temperatura elevada, los altos niveles de dióxido de carbono y el ruido ambiental.