Cuerpo de la Nota
La Catedral de Puebla ha pasado tres intervenciones en los últimos años, las cuales han incluido restauraciones, reparaciones en grietas por movimientos telúricos y mantenimiento por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Muchos de los daños que presenta, se deben al desgaste por antigüedad, ya que el recinto fue construido entre 1575 y 1690, con toques finales para el año 1768, por lo que desde entonces, las autoridades en turno han tenido participación en sus modificaciones.