En medio de su ambicioso objetivo de llevar astronautas a la Luna antes de 2030, China realizó pruebas decisivas del cohete Long March-10, pieza central de su futura misión tripulada. El ensayo se llevó a cabo en Wenchang, en la provincia insular de Hainan, donde se ejecutó una prueba de ignición bajo un escenario de máxima presión dinámica (Max-Q), considerado uno de los momentos más críticos del vuelo.