Una semana antes de que la Iglesia Católica conmemore la Semana Santa, la Custodia de Tierra Santa admitió estar incapacitada para predecir si las celebraciones religiosas podrán llevarse a cabo.
Esto debido a la intensa actividad bélica que obligó a cerrar por primera vez en la historia moderna la Basílica del Santo Sepulcro, tras la caída de un misil iraní a solo 400 metros de distancia.