Comprar una casa en México se ha convertido en un desafío cada vez más complicado para miles de jóvenes que apenas comienzan su vida laboral. Los altos costos de vivienda, los salarios limitados y la dificultad para reunir un ahorro suficiente han provocado que gran parte de las personas entre los 20 y 35 años posterguen la posibilidad de adquirir un patrimonio propio.