Un fuerte sismo de magnitud cercana a 7.5 sacudió el noreste de Japón, lo que llevó a las autoridades a activar una alerta de tsunami y desplegar protocolos de emergencia en varias regiones costeras.
Ante la situación, la primera ministra Sanae Takaichi exhortó a la población a evacuar de inmediato hacia zonas altas y mantenerse alejada del litoral, mientras se monitorea el comportamiento del mar y posibles réplicas.