El país enfrenta un problema que las autoridades y los empresarios escamotean o minimizan. Tiene que ver con los dineros y la situación a la que López Obrador llevó a las finanzas públicas por dos decisiones, el incremento sustantivo de las pensiones no contributivas y no fortalecer los ingresos públicos; y una realidad: el bajo crecimiento de la economía. Aumentaron los ingresos de la mayoría de las personas, pero no el pastel a repartir. En el acumulado, se padece una crisis grave en las finanzas. Se gasta más de lo que ingresa.