Atlixco.— Lo que alguna vez fue símbolo de progreso, conexión regional y desarrollo económico para los pueblos de la región, permanece cubierto por el abandono y la maleza.
Sin embargo, para la investigadora Lizbeth Celaya Vargas las antiguas vías del Ferrocarril San Rafael y Atlixco aún conservan un enorme potencial cultural e identitario que merece ser recuperado antes de desaparecer definitivamente.
A través de su trabajo titulado “El paisaje patrimonial de la ruta cultural del Ferrocarril San Rafael y Atlixco” de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), la especialista propone mirar al antiguo sistema ferroviario no sólo como infraestructura olvidada, sino como parte viva de la memoria colectiva de las comunidades.
La investigación plantea que el patrimonio ferroviario puede convertirse en un elemento clave para fortalecer identidades locales y garantizar derechos culturales especialmente en regiones donde el ferrocarril marcó profundamente la vida social y económica durante décadas.
Celaya Vargas, antropóloga social egresada de la BUAP y especialista en conservación del patrimonio cultural, desarrolló propuestas enfocadas en la conservación y gestión del paisaje patrimonial del Ferrocarril San Rafael y Atlixco mediante la participación ciudadana. Su objetivo es integrar este legado histórico a los planes de desarrollo local y regional, evitando que quede reducido únicamente a ruinas o referencias nostálgicas.
La académica sostiene que el deterioro y abandono de esta ruta ferroviaria no ocurrió de manera aislada. Entre los factores identificados destacan las transformaciones económicas de la época y las presiones derivadas de movimientos zapatistas durante la Revolución Mexicana, hechos que aceleraron el declive de una de las conexiones ferroviarias más importantes entre la región de Atlixco y los centros fabriles y agrícolas del estado.
La investigadora enfatiza que el patrimonio no puede limitarse únicamente a edificios o piezas antiguas, sino que debe incluir las relaciones humanas y la memoria social construida alrededor de esos espacios.
Para profundizar en esa dimensión comunitaria, la autora realizó entrevistas y grupos focales con habitantes de distintas localidades vinculadas históricamente al ferrocarril. A través de esos testimonios logró recuperar relatos sobre la vida cotidiana alrededor de las estaciones, el impacto económico del tren y la forma en que éste transformó la dinámica social de la región.
En Atlixco, donde aún sobreviven vestigios del antiguo tendido ferroviario, la propuesta abre nuevamente el debate sobre la necesidad de rescatar espacios históricos antes de que el tiempo borre definitivamente una parte esencial de la memoria regional.
Foto: Cortesía
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