Una mujer de 60 años logró recuperarse sin secuelas tras enfrentar una compleja condición médica que combinó un accidente cerebrovascular y una tromboembolia pulmonar, gracias a la intervención oportuna de especialistas en el Hospital General de Querétaro.
El caso fue considerado poco común, ya que un coágulo originado en las piernas no solo llegó a los pulmones, sino que también atravesó una abertura en el corazón conocida como foramen oval permeable, lo que permitió su paso hacia el cerebro y desencadenó el evento neurológico.