Así traen a la pobre y golpeada afición poblana. Llena de dudas que solo tienen confundidos a los fieles camoteros o a los hijos de su enfranjadísima madre, como acostumbran llamarlos en las tramposas redes sociales del ahora llamado Club Puebla.
La venta a La Gran Bodega.
Otra de las mafufadas del dizque dueño Manuel Jiménez, quien con tal de congraciarse con los verdaderos dueños intenta llevarles la noticia de que encontró a unos tontos más útiles que él.
