En un cambio significativo dentro de su política energética y de sanciones, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció que permitirá la venta y reventa de petróleo de origen venezolano a Cuba bajo condiciones específicas, en medio de una prolongada escasez de combustibles que afecta a la isla caribeña. La autorización busca atender la demanda energética civil y comercial, pero excluye expresamente transacciones que beneficien al gobierno o a las fuerzas armadas cubanas.