Nvidia volvió a encender los reflectores con sus resultados del tercer trimestre fiscal, al reportar ganancias por 31 mil 910 millones de dólares, una cifra que representa un salto anual del 65 por ciento. El impulso vino, una vez más, de la demanda casi insaciable por los procesadores que alimentan los centros de datos donde se entrenan y operan los modelos de inteligencia artificial.