El primer sorprendido con el debate por la minigubernatura en 2016 fue Andrés Manuel López Obrador, líder fundador de Morena y, a la postre, presidente de la República.
Para AMLO había tortuoso impulsar una carta en Puebla, primero se la ofreció a René Sánchez Galindo, quien después de titubeos no quiso enfrentarse al entonces mandatario Rafael Moreno Valle y grupo compacto.
Entonces, otro de los fundadores locales fue localizado en la burocracia académica de la Universidad Autónoma de Puebla.
¿Su nombre?
Abraham Quiroz, doctor en Sociología Política, investigador y catedrático en la Facultad de Psicología de la BUAP.
Como ya es costumbre en la izquierda, su postulación y comienzo de la campaña fueron caóticos, pero López Obrador no perdió la confianza.

AMLO lo acompañó en varias ocasiones y siempre con la crítica dura contra el morenovallismo y su legado en manos de Antonio Gali, el candidato, para limpiarle el terreno después a Martha Érika Alonso (q.e.p.d). “Quiere otro Maximato”, arengaba AMLO en la plaza pública.
Peeeeero llegó el día del debate por la minigubernatura, en el que sólo redes sociales y portales dieron cobertura.
Ahí, Abraham Quiroz ni una sola crítica formuló al morenovallismo, se enredó en sus apuntes e hizo el peor de los debates a la gubernatura de Puebla.
No pasó mucho tiempo para que trascendiera que al fundador, ético e impoluto le llegaron al precio.
Fue por la vía más fácil, un portafolio repleto de billetes de 500 le entregaron operadores del entonces rector Alfonso Esparza para que no lanzara ninguna censura a las obras morenovallistas y menos llevara el caso Chalchihuapan, donde años atrás en un operativo policiaco se mató a un niño indígena. Para ocultar el asesinato se usó todo el poder del estado y medios para esconderlo.
López Obrador y la 4T jamás volvieron a ofrecerle candidatura y cargo público desde el 2016 hasta el 2024.
El pasado 29 de abril de 2026, el gobernador Alejandro Armenta anunció que Quiroz, subsecretario, será promovido como titular de la Secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno.
Armenta destacó “su honestidad y trayectoria como merecedora de este cargo”.
Para concretar su nombramiento como secretario, el mandatario adelantó que reformaría la Ley de la Administración Pública, ya que el perfil académico de Quiroz (sociólogo) difiere de los requisitos actuales (abogado o contador) para ser titular Anticorrupción.
La Ley se ajusta al hombre, no al revés.
Vaya ironía, el primer fundador de Morena fue sobornado como candidato a la gubernatura, pero ahora será el responsable de combatir la corrupción.
Me urge largarme.
clh