La mayoría de las personas que entran a una tiendita, ya sea que vivan cerca o solo vayan pasando por allí, pisan el local con una idea clara de lo que quieren comprar; por eso no es tan común que se queden demasiado tiempo curioseando como lo harían, quizá, en un supermercado.
Cualquiera pensaría que es exagerado tardar más de cinco minutos en el interior del establecimiento, pero sí es algo posible, siempre y cuando se utilicen estrategias como las que se abordarán en los siguientes párrafos, las cuales, además de invitar a explorar a la gente, también tienen como objetivo incrementar las ventas del negocio.
Quédate a conocerlas.
Sumar mobiliario que favorezca la exhibición
Si tú entraras a un punto de venta en el que los productos están desordenados y son difíciles de tomar, ¿volverías en el futuro? Lo más probable es que no, y de ahí parte la importancia de utilizar un equipo que, por un lado, se adapte a la experiencia de compra y, por el otro, no entorpezca al personal en sus tareas.
Los productos JM Villegas son soluciones especializadas en exhibición y organización comercial que resuelven el dilema diario del acomodo y reposición de mercancía, limpieza, entre otros: desde góndolas centrales y estanterías hasta múltiples modelos de exhibidores, tiras mágicas, contenedores y más.
La adquisición de mobiliario a un proveedor que garantiza calidad a partir de la resistencia de los materiales con los que se fabrica cada elemento y practicidad, será de gran ayuda a la hora de definir cada categoría en un sitio en el que no estorbe, mantener el orden y crear un entorno propicio para que las personas caminen.

Presentación de frutas y verduras
Las tienditas que venden productos frescos no siempre los muestran al público de manera correcta, y como ya vimos, aquello que se enseña de modo descuidado se ganará una opinión negativa por parte de quienes lo vean. En cambio, una organización que resalta la frescura de los colores va a ser lo suficientemente llamativa como para que alguien se detenga a observar.
Hablando del equipo, cabe destacar que la compra de estantes como los que existen para exhibir frutas y verduras resulta bastante útil, siempre y cuando posean una altura, profundidad e inclinación adecuadas, porque el hecho de que todo esté a la mano para quien compra y para quien acomoda es un plus muy valorado.
Distribución de pasillos
Esto, aunque parezca difícil de creer, tiene un efecto en el comportamiento de la gente, pero ojo: no se trata de ampliar los corredores, sino de distribuirlos para que sean funcionales y la visita de los clientes se extienda de manera natural.
Vale la pena poner a prueba esta pequeña lista de tips:
Crea pasillos en los que dos personas puedan avanzar sin problema.
Coloca artículos que llamen la atención justo al inicio de cada uno.
Evita pasajes muy largos o que no tengan nada que se pueda mirar.
En áreas donde los usuarios se quedan detenidos, fíjate en si alguna barrera frena el paso.
Asimismo, se deben crear momentos de pausa en los que la clientela se detenga y la prepare para seguir, como una categoría especial o una promoción. Dicha estrategia mantiene la atención más tiempo y, en consecuencia, mejora la posibilidad de aumentar el valor de cada visita.
Gracias a ajustes como los que te acabamos de listar, abrirás nuevas rutas que motiven al cliente a que explore espacios que antes, a lo mejor, ignoraba.
Iluminación que sí dé visibilidad
Es cierto que en varias ocasiones se da por sentado el tema de la luz; no obstante, es importante verificar que los artículos y sus precios sí se puedan ver; de lo contrario, se corre el riesgo de que los visitantes pierdan el interés.
Con esto no queremos decir que satures el negocio con focos; únicamente buscamos dejar en claro lo relevante que es distribuir la iluminación en cada rincón de la tiendita, sobre todo en estanterías bajas o esquinas, pues así los clientes hallarán rápidamente lo que necesitan y determinarán si se lo llevan o no.

Junto al hecho de que una buena iluminación impulsa la compra por impulso, también es útil subrayar que tal factor contribuye a destacar zonas sin señalización. Por ejemplo, un cambio sutil en la temperatura de color puede separar de modo visual productos frescos de empacados, o resaltar promociones sin letreros.
Señalización que guía
Con el fin de auxiliar a la gente en sus compras e impedir que se vaya de la tienda creyendo que no tenía lo que necesitaba, sirve hacer señalizaciones con mensajes visibles y ponerlas en puntos estratégicos. Lo más efectivo suele ser lo más simple: nombres de categorías diferenciadas por color y flechas que indiquen dirección.
Al fijarse en ellas, la gente avanzará con mayor seguridad por el establecimiento e incluso se animará a ir a otras zonas. Y, mientras su experiencia se enriquece, suben las probabilidades de que la venta final incluya más cosas de las que en un inicio se pensaban adquirir.
Ajustes que hacen la tienda atractiva
No, no pienses que te vamos a sugerir que inviertas en remodelaciones carísimas. Los cambios pequeños son los que se llevan la corona, como modificar el lugar de una promoción, sustituir un mueble viejo por un exhibidor… Cosas así bastan para activar la curiosidad de las personas, ya que les crea una sensación de novedad, aun cuando los productos siguen siendo los mismos.
Si comienzas a introducir estos cambios de forma periódica, también serás capaz de detectar áreas de oportunidad que a lo mejor antes pasaban desapercibidas: quizá una zona no muy transitada a la que le haga falta generar tráfico, un producto que no se movía y que te esforzarás en que se venda mejor reubicándolo…
Todo eso juega a favor del éxito de la tienda de abarrotes y de que el cliente decida quedarse otro poco… y llevarse algo más.
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