En un contexto de ajustes al comercio exterior y mayor vigilancia fiscal, las aduanas mexicanas cerraron 2025 con la mayor recaudación de su historia reciente. De acuerdo con cifras de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), entre enero y diciembre del año pasado los ingresos por operaciones de comercio exterior sumaron 1 billón 449 mil millones de pesos, un aumento anual de 15.5 por ciento.
El monto no solo marcó un récord desde que la ANAM lleva registro, sino que también permitió superar los niveles previos a la pandemia de Covid-19. En 2020, las restricciones sanitarias provocaron una caída significativa en la actividad económica y los ingresos aduaneros se redujeron casi 14 por ciento. Aunque en los años posteriores se observó una recuperación gradual, no fue sino hasta 2025 cuando se logró rebasar el umbral de 2019.
La importancia de estos ingresos no es menor. Durante el año pasado, los recursos provenientes del comercio exterior representaron aproximadamente 27 por ciento del total de impuestos recaudados en el país, lo que confirma el peso de las aduanas en las finanzas públicas.
Especialistas atribuyen este desempeño a una combinación de cambios fiscales y una fiscalización más estricta. Pedro Canabal, socio de Impuestos y Comercio Exterior de Baker Tilly México, señaló que en los últimos años se ha reforzado la revisión posterior al despacho aduanero, particularmente en operaciones de importación temporal utilizadas por empresas maquiladoras. También destacó un mayor control en la manifestación de valor y en la verificación de certificados de origen, con el objetivo de determinar si las mercancías realmente califican para beneficios arancelarios.
A esto se suma una mayor presión sobre empresas de mensajería y plataformas de comercio electrónico, sectores que habían sido señalados por vacíos en la supervisión fiscal y que hoy enfrentan controles más estrictos para evitar prácticas de evasión.
Al desglosar la recaudación por tipo de impuesto, el mayor incremento se registró en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). En 2025, este gravamen dejó en las aduanas 247 mil 639 millones de pesos, un alza de 53.8 por ciento frente al año anterior, en medio de un endurecimiento de la vigilancia contra el llamado “huachicol fiscal”.
El Impuesto General de Importaciones (IGI) también mostró un avance relevante, al generar ingresos por 171 mil 913 millones de pesos, 20.8 por ciento más que en 2024, influido por cambios en el régimen de minimis y una mayor revisión de mercancías. En tanto, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) recaudado en aduanas ascendió a 986 mil 982 millones de pesos, con un crecimiento anual de 8.3 por ciento.
No todos los impuestos siguieron la misma tendencia. El Impuesto sobre Automóviles Nuevos (ISAN) fue el único que presentó una caída, con una recaudación de apenas 47.2 millones de pesos, casi 24 por ciento menos que un año antes.
Por tipo de recinto, las aduanas marítimas se mantuvieron como las más relevantes en términos de ingresos. Más de la mitad de la recaudación por comercio exterior provino de los puertos, que en conjunto aportaron 755 mil 559 millones de pesos. Les siguieron las aduanas fronterizas y las aduanas interiores, aunque con participaciones menores.
Los resultados confirman que las aduanas seguirán siendo un punto clave para la recaudación fiscal en 2026, especialmente ante la ausencia de una reforma tributaria de fondo y en un entorno donde el control del comercio exterior se ha convertido en una de las principales fuentes de ingresos del Estado.
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