La industria refresquera en México se mueve entre nuevas inversiones y un entorno fiscal más exigente. En ese escenario, la empresa The Coca-Cola Company anunció una inversión por 6 mil millones de dólares en el país, según informó la presidenta Claudia Sheinbaum tras sostener un encuentro con el director operativo global de la compañía, Henrique Braun, en Palacio Nacional.
Hasta ahora no se han dado a conocer detalles sobre los proyectos específicos que integrarán este paquete de inversión ni los plazos estimados para su ejecución. Tampoco se precisó si los recursos estarán destinados a ampliar capacidad productiva, fortalecer infraestructura logística o desarrollar nuevas líneas de negocio. La información difundida se limitó al monto global y a la confirmación del compromiso empresarial.
El anuncio se produce en un momento en que el sector enfrenta ajustes derivados del incremento en impuestos a bebidas saborizadas y productos con edulcorantes. En su más reciente reporte financiero, Braun reconoció que estos cambios representan presión adicional para el mercado mexicano. No obstante, explicó que la compañía ha desarrollado herramientas internas para distribuir el impacto fiscal entre diferentes presentaciones, precios y canales de venta.
La estrategia conocida como Gestión de Ingresos (RGM) permite modificar tamaños de envase, promociones y esquemas comerciales con el fin de amortiguar el efecto de los gravámenes en el consumidor final. Según la empresa, esta flexibilidad operativa es resultado de varios años de trabajo coordinado con embotelladores y cadenas de distribución.
Uno de los factores que la compañía considera clave para los próximos años es que México será sede de la Copa Mundial de la FIFA 2026. El evento deportivo representa una oportunidad comercial relevante, ya que suele impulsar campañas publicitarias y estrategias de posicionamiento de marca. A ello se suma la conmemoración de los 100 años de operación del sistema Coca-Cola en territorio nacional, lo que también formará parte de su narrativa comercial.
Por su parte, la embotelladora Coca-Cola FEMSA, dirigida por Ian Craig García, informó que ha ajustado su gasto de capital y su estructura operativa para enfrentar un entorno de menor crecimiento económico proyectado hacia 2026. La empresa señaló que priorizará productos accesibles y fortalecerá el uso de envases retornables como parte de su estrategia para mantener presencia en el mercado.
El contexto fiscal incluye el aumento del impuesto a bebidas saborizadas, que pasó de 1.65 a 3.08 pesos por litro, así como la aplicación de un gravamen de 1.5 pesos por litro a bebidas con edulcorantes no calóricos. Frente a estas condiciones, la compañía apuesta por mejorar eficiencia, controlar costos y reforzar su estrategia comercial.
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xmh