Los mercados financieros en México cerraron la jornada de este martes con un tono negativo, en medio de un ambiente internacional marcado por la cautela y el nerviosismo de los inversionistas ante la posibilidad de una nueva escalada en el conflicto entre Estados Unidos e Irán.
La presión se reflejó directamente en los principales indicadores del país. El índice S&P/BMV IPC, que agrupa a las emisoras más negociadas del mercado local, registró una caída de 1.82%, ubicándose en 68,809.17 unidades. Por su parte, el índice de la Bolsa Institucional de Valores, el FTSE BIVA, retrocedió 1.87%, cerrando en 1,375.87 puntos.
De acuerdo con analistas del mercado, la caída estuvo relacionada principalmente con una combinación de factores: por un lado, los inversionistas optaron por tomar ganancias tras recientes avances del mercado, y por otro, creció la preocupación por el posible fin del alto al fuego en Medio Oriente, lo que reactivó la incertidumbre global.
El escenario internacional se ha visto influido por las tensiones entre Estados Unidos e Irán, donde no se han registrado avances claros hacia un acuerdo de paz. En este contexto, el presidente estadounidense Donald Trump ha mantenido una postura firme al señalar que el ejército de su país está preparado para intervenir si no se reanudan las negociaciones, lo que ha aumentado la percepción de riesgo en los mercados.
Dentro del mercado mexicano, la mayoría de las emisoras del índice principal cerraron con pérdidas. Entre las más afectadas destacó la minera Grupo México, que retrocedió 5.24% hasta los 200.05 pesos por acción. También se observaron caídas importantes en la cadena de restaurantes Alsea, con un descenso de 4.15%, y en la minera Industrias Peñoles, que perdió 3.80%.
Especialistas señalan que este tipo de movimientos es común en sesiones donde aumenta la aversión al riesgo global, ya que los inversionistas tienden a reducir su exposición en mercados emergentes y se refugian en activos considerados más seguros.
Foto ilustrativa
xmh