En México, las labores de cuidado no remunerado continúan recayendo de manera desproporcionada en las mujeres jóvenes, lo que limita su acceso a la educación y al mercado laboral formal. Así lo revela el estudio “No nos llames ninis. Mujeres jóvenes que cuidan en México”, elaborado por la organización Oxfam México.
De acuerdo con el informe, la mayor parte de las personas que no estudian ni trabajan en el país son mujeres: alrededor de ocho de cada diez. Dentro de este grupo, el 95% realiza trabajo de cuidados sin recibir ningún tipo de pago, dedicando en promedio entre 5.2 y 7.6 horas diarias a estas actividades.
Aunque estas tareas suelen ser invisibilizadas en las estadísticas económicas, Oxfam subraya que el trabajo de cuidados tiene un peso significativo en la economía nacional, ya que representa cerca del 23.9% del Producto Interno Bruto (PIB). Esta cifra supera incluso la aportación de sectores como la industria manufacturera o el comercio, lo que evidencia su relevancia estructural.
La organización cuestiona el uso del término “nini” para referirse a jóvenes que no estudian ni trabajan, al considerar que esta etiqueta oculta las condiciones sociales que obligan a muchas mujeres a dedicarse al cuidado de familiares sin posibilidad de continuar su formación o integrarse al empleo formal.
El estudio señala que esta situación no responde a una decisión individual, sino a una distribución desigual de las responsabilidades dentro de los hogares, sumada a la falta de infraestructura pública suficiente para apoyar estas labores. En este contexto, las mujeres jóvenes terminan asumiendo tareas como el cuidado de niñas y niños, personas enfermas, con discapacidad o adultos mayores.
El informe, que analiza a mujeres de entre 15 y 29 años, muestra además diferencias importantes según la edad y el lugar de residencia. Entre las adolescentes de 15 a 19 años, una quinta parte de quienes realizan cuidados no remunerados dedica en promedio 3.8 horas diarias a tareas domésticas. En su mayoría, se trata de jóvenes solteras, sin hijos y con estudios de nivel secundaria.
En el grupo de 20 a 29 años, el tiempo destinado al cuidado aumenta a cerca de seis horas diarias, concentrando además a la mayor parte de las cuidadoras no remuneradas. Muchas de ellas ya viven en pareja, lo que no reduce la carga de trabajo doméstico que enfrentan.
Oxfam también advierte que existen diferencias territoriales. Mientras las jóvenes cuidadoras de zonas rurales enfrentan mayores cargas debido a la falta de servicios básicos, las que viven en ciudades medianas y grandes también reportan jornadas extensas de trabajo no pagado. La organización atribuye estas desigualdades a factores estructurales como la falta de infraestructura social y condiciones históricas de desigualdad.
El estudio retoma además la discusión sobre la creación de un Sistema Nacional de Cuidados, una propuesta que busca reconocer, redistribuir y reducir las cargas de trabajo doméstico no remunerado. Sin embargo, su implementación en México aún avanza de manera limitada a través de programas y centros de apoyo en algunas entidades.
Para Oxfam México, el reconocimiento del trabajo de cuidados es fundamental para avanzar hacia una mayor equidad. Su directora ejecutiva, Alexandra Haas, señaló que es necesario que el Estado asuma un papel más activo en el diseño de políticas públicas que atiendan esta problemática y reconozcan el aporte de las mujeres jóvenes en estas tareas.
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xmh