El sistema fiscal mexicano enfrenta un problema estructural que va más allá de la creación de nuevos impuestos o ajustes en las tasas: una parte importante de las empresas registradas simplemente no contribuye al erario. Así lo expuso la Secretaría de Hacienda y Crédito Público durante un encuentro académico en la UNAM, donde se reconoció la magnitud del rezago en el cumplimiento tributario.
De acuerdo con cifras presentadas por la dependencia, en México existen alrededor de 900 mil empresas registradas ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), pero únicamente cerca de 350 mil cumplen de manera regular con sus obligaciones fiscales. Esto significa que aproximadamente seis de cada diez unidades económicas registradas no realizan pagos de impuestos de forma constante o verificable.
El dato fue compartido por el subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Carlos Lerma, durante su participación en la Cátedra SHCP organizada por la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México. Ahí, el funcionario planteó que el principal reto no es únicamente recaudar más, sino lograr que más contribuyentes entren y permanezcan en la formalidad.
Según lo expuesto, el problema no se limita a la evasión fiscal directa, sino también a distintos niveles de incumplimiento, baja actividad económica reportada o irregularidades en la operación de muchas empresas que, aunque están dadas de alta en el padrón del SAT, no realizan aportaciones constantes.
En palabras del propio subsecretario, “solo cuatro de cada diez empresas registradas pagan impuestos de manera activa”, lo que evidencia una brecha importante entre el registro formal y la contribución efectiva. El funcionario también subrayó que este escenario limita la capacidad del Estado para aumentar la recaudación sin generar presiones adicionales sobre quienes ya cumplen.
Uno de los puntos centrales de la exposición fue la discusión sobre una posible reforma fiscal. Hacienda señaló que, bajo las condiciones actuales, no sería viable incrementar impuestos si una parte significativa del padrón empresarial continúa sin cumplir con sus obligaciones básicas. El argumento oficial es que antes de pensar en aumentar cargas tributarias, es necesario ampliar la base de contribuyentes activos.
El subsecretario explicó que el enfoque del gobierno federal está dirigido a fortalecer mecanismos de simplificación administrativa y fiscalización, con el objetivo de facilitar el cumplimiento y reducir espacios para la evasión. La estrategia también busca incentivar que pequeñas y medianas empresas transiten hacia la formalidad.
Otro dato relevante expuesto durante la conferencia es que alrededor del 54% de las empresas en México opera en la informalidad, lo que representa un desafío adicional para la recaudación y para la regulación económica en general. Este fenómeno afecta principalmente a micronegocios y unidades económicas de menor tamaño, que suelen operar sin acceso a esquemas formales de seguridad social o financiamiento.
Desde la perspectiva de Hacienda, la informalidad no solo implica una menor recaudación fiscal, sino también una limitación en el acceso de las empresas a beneficios como créditos, programas públicos, seguridad social y herramientas de crecimiento económico. Sin embargo, el propio funcionario reconoció que muchos negocios permanecen fuera del sistema formal debido a factores como costos administrativos, falta de información o complejidad regulatoria.
En este contexto, el gobierno federal ha impulsado iniciativas dentro del llamado Plan México, con el objetivo de facilitar la incorporación de más empresas al sistema tributario. La apuesta oficial es que una mayor formalización permita incrementar la recaudación sin necesidad de elevar impuestos a quienes ya cumplen.
¿Interesado en conocer más sobre lo que sucede en Puebla? Haz clic aquí para explorar más noticias hoy.
foto ilustrativa
xmh