La gastronomía poblana se prepara para recibir un fuerte empujón económico durante la Semana Santa 2026, impulsado por la combinación de turistas nacionales y familias locales que buscan disfrutar de los platillos tradicionales de la temporada. Según la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) Puebla, se prevé un incremento en ventas superior al 30%, sin necesidad de subir precios, lo que generará una derrama económica de más de 350 millones de pesos.
De acuerdo con la Canirac Puebla, los mariscos siguen siendo la principal atracción gastronómica. El estado cuenta con 706 restaurantes especializados, de los cuales 553 tienen entre uno y cinco trabajadores y 153 emplean entre seis y cien personas. Esta oferta local permite satisfacer tanto la demanda de los poblanos como la de los turistas que llegan atraídos por la cocina típica.
Eventos religiosos y alta ocupación
La Canirac destacó que las actividades religiosas contribuyen a la afluencia de clientes, especialmente el Viernes Santo, cuando una familia visitante puede gastar hasta 1,200 pesos al día. En general, los restaurantes registran una ocupación del 90% durante fines de semana y fechas clave, lo que refleja la planificación anticipada de las familias, que programan sus vacaciones y ahorran para disfrutar de estas experiencias gastronómicas.
Ajustes de precios posteriores a Semana Santa
Aunque durante las vacaciones los precios se mantendrán, Sánchez Martínez señaló que después de la temporada, los restauranteros podrían aumentar entre 10 y 30% el costo de algunos platillos, debido a la escalada en los precios de materias primas. Esta medida busca garantizar la sostenibilidad de los negocios y proteger los empleos que se han ido recuperando en el sector.
Con estas previsiones, los empresarios confían en afrontar el resto del año y seguir atrayendo a turistas, asegurando que Semana Santa 2026 se mantenga como un motor económico clave para Puebla.
Foto ilustrativa
xmh