La comida callejera es parte del día a día de millones de mexicanos, especialmente en ciudades como la CDMX, donde muchas personas comen fuera de casa todos los días. Aunque suele tener fama de ser grasa, fritura y exceso de calorías, especialistas de la UNAM aseguran que no todos los antojitos son perjudiciales y que algunos pueden formar parte de una alimentación equilibrada si se eligen con cuidado.