A estas alturas del partido, no debe extrañarnos que la fabricante norteamericana Boeing haga una declaración de este calado. Mucho menos cuando la administración de Donald Trump sigue creyendo que son el referente mundial dentro de la aviación.
Sabemos que el actual presidente de Estados Unidos hará todo lo posible por defender a su armadora, pero eso no quita que Boeing no ha dejado de tener problemas serios. Y todo se debe a la falta de ética que llegó cuando los ingenieros fueron reemplazados por economistas avariciosos.