Durante el Cretácico, entre 100 y 66 millones de años antes del presente, el territorio que hoy es Puebla estaba sumergido en el gran Mar Interior. Restos de la vida en sus corrientes quedaron registrados en las rocas que ahora son lomeríos, como la cantera de San José de Gracia, localizada en el municipio de Molcaxac, al sur de la capital estatal; un acuario petrificado con variedad de peces, de 90 millones de años, que abre una ventana a la diversidad biológica del pasado y donde se ha identificado una nueva especie de pez.