Lo que antes era un problema aislado de ciberseguridad se ha convertido en una tendencia alarmante en la industria hotelera de América Latina, y México no es la excepción. En los últimos meses, diversos establecimientos —en especial los de operación mediana o familiar— han reportado incidentes donde su infraestructura tecnológica fue comprometida por software malicioso que opera con técnicas cada vez más avanzadas. Lo más preocupante: estos ataques están siendo potenciados por inteligencia artificial.