Siempre que se observa un cuadro de Adán y Eva, es inevitable ver la típica manzana, aquel fruto prohibido que causó la perdición de la humanidad.
De acuerdo a Andrea Saldeño del portal Tek Crispy, señaló que la manzana no es la fruta prohibida, pues descubrió que esta interpretación es más bien un error de traducción en la Biblia.