Documentos que han ido apareciendo exponen como quienes presuntamente invadieron 8,3 hectáreas en la ex fábrica textil de La Covadonga, han utilizado la estrategia de aparecer como supuestos compradores de buena fe de los predios, con precios irrisorios y alterando la geografía del municipio de Puebla, para de esa manera intentar ostentarse como los verdaderos dueños y evadir la acusación del delito de despojo. Entre esos adquirientes se encuentra la empresa Agua Inmaculada, que vende franquicias de llenado de garrafones.