Será un delito que se perseguirá de oficio, además de que podrá denunciarse vía telefónica o a distancia, para proteger a las víctimas.
Los delitos de más alto impacto, como las ejecuciones, el secuestro y el robo con violencia, van a la baja, después de dos décadas de haber irrumpido en la otrora vida pacífica nacional. Lo dicen no solo las estadísticas, sino que lo registran también las encuestas que miden la percepción ciudadana. Cifras y percepción van a la baja.