Aunque los envíos de dinero desde el extranjero hacia México mostraron una ligera contracción en los primeros meses de 2026, un incremento en el monto promedio por transacción permitió que el flujo total de remesas se mantuviera relativamente estable. Este fenómeno refleja cambios en la forma en que los mexicanos en el exterior envían recursos a sus familias y cómo estos ingresos impactan la economía doméstica.