Para la arqueología ningún vestigio es irrelevante, porque su valor radica en la información contextual que proporciona. Hacer hablar a los restos más diversos es la tarea del Laboratorio de Análisis de Material Histórico y Misceláneo del Tren Maya, donde se resguardan, identifican, clasifican y estudian miles de elementos recuperados en la construcción de la línea ferroviaria.