El clima de violencia que se vive en el País no sólo genera inseguridad, en la vida cotidiana afecta el bolsillo de las familias mexicanas.
Daña la economía de los hogares, al representar un costo anual que en 2025 alcanzó los cuatro billones de pesos, equivalente a cerca del 11 por ciento del Producto Interno Burto (PIB) nacional.