El Congreso de El Salvador aprobó una reforma legal que permite imponer penas de prisión perpetua a menores de 18 años que cometan delitos graves, en el marco de la estrategia de seguridad impulsada por el presidente Nayib Bukele.
La medida forma parte del endurecimiento del sistema penal que ha caracterizado la llamada “guerra contra las pandillas”, implementada desde 2022 mediante un régimen de excepción que ha permitido detenciones masivas y el incremento de penas para diversos delitos.