A cuatro meses de que arranque el Mundial de Futbol de la FIFA 2026, las ciudades sede mexicanas aún muestran un ritmo de reservaciones por debajo de lo esperado, según líderes del sector hotelero. La situación refleja que, aunque se prevé un impacto económico importante, la distribución de partidos y la apertura reciente de nuevos hoteles han generado un mercado con oferta amplia y demanda gradual.