Durante el periodo de Semana Santa, una parte importante del comercio establecido en el Centro Histórico de Puebla prevé una disminución en su actividad, al grado de que varios negocios optarán por cerrar de forma temporal y dar descanso a su personal. La medida responde a un comportamiento de consumo que, aseguran, cambia durante estas fechas.
De acuerdo con el presidente del Consejo de Comerciantes del Centro Histórico, José Juan Ayala Vázquez, alrededor del 30% de los 1,500 negocios afiliados contempla suspender operaciones parcialmente. Esto implicaría que cerca de 1,600 trabajadores tomen algunos días de descanso, principalmente entre jueves y domingo de la llamada Semana Mayor.
El representante del sector explicó que durante este periodo, el gasto de visitantes y locales se concentra en alimentos, bebidas y actividades recreativas, dejando en segundo plano la compra de productos como ropa, calzado, electrónicos y artículos personales. Esta tendencia impacta directamente a giros comerciales que dependen del consumo cotidiano, provocando una baja en ventas.
Además, señaló que no solo disminuye la afluencia en ciertos establecimientos, sino que también muchos poblanos aprovechan estos días para salir de la ciudad y visitar otros destinos turísticos, lo que reduce aún más el flujo de clientes en la capital.
En contraste, los negocios enfocados al turismo, como restaurantes, tiendas de artesanías y comercios de recuerdos, sí esperan un escenario más favorable. Para estos giros, la Semana Santa representa una oportunidad para incrementar ingresos, con una proyección de hasta 30% más en ventas, impulsadas por la llegada de visitantes.
El líder comercial indicó que, ante este panorama, los prestadores de servicios han optado por mantener precios sin incrementos, con el objetivo de no desalentar el consumo y aprovechar al máximo la derrama económica que pueda generarse.
Ayala Vázquez también recordó que el inicio de año no fue particularmente fuerte para el sector. Durante el primer puente vacacional de febrero, el crecimiento en ventas apenas alcanzó el 10%, en parte debido a los efectos de la llamada “cuesta de enero”, que suele limitar el gasto de las familias.
Por ello, consideró que este periodo vacacional podría marcar un punto de recuperación para algunos negocios, especialmente aquellos vinculados al turismo.
Sin embargo, también expresó preocupación por factores externos que podrían afectar la imagen y el orden en el primer cuadro de la ciudad. En particular, hizo un llamado a las autoridades municipales para implementar operativos constantes que eviten la proliferación del comercio informal en las calles del Centro Histórico.
Según indicó, existe el riesgo de que vendedores ambulantes aprovechen la menor actividad de algunos establecimientos para instalarse en la vía pública. De ocurrir, esto no solo afectaría a los comercios formales, sino también a la percepción de visitantes que llegan a la ciudad durante estas fechas.
¿Quieres conocer más detalles sobre lo que sucede en Puebla? Sigue explorando nuestro portal para obtener más noticias hoy.
foto ilustrativa
xmh