La reciente imposición de aranceles a productos de acero y aluminio ha generado un efecto directo en la producción de algunas empresas de Tijuana, provocando un incremento en la tasa de desempleo, aunque la ciudad sigue siendo la que registra menor desocupación en el país. Así lo informó Pedro Montejo Peterson, titular de la Secretaría de Desarrollo Económico de Tijuana (Sedeti).
El funcionario detalló que la tasa de desempleo en la ciudad pasó de 1.8% a 2.5%, consecuencia de los aranceles impuestos por Estados Unidos. Montejo Peterson ejemplificó el caso de Hyundai, cuya producción de chasís sufrió un incremento de 133% en impuestos, provocando la pérdida de 3 mil empleos de los 10 mil que la planta generaba, a los que luego se sumaron otros 3 mil puestos afectados.
Estrategias de diversificación y mitigación
Para contrarrestar el impacto, las empresas afectadas han buscado diversificar la producción y aprovechar la capacidad de sus cuatro naves industriales, tres en Tijuana y una en Playas de Rosarito. Además, se han impulsado gestiones con cámaras empresariales para reducir los efectos de las medidas arancelarias, como ocurrió en el sector textil, donde se logró reconsiderar la importación temporal de textiles, evitando la pérdida de más de 30 mil empleos.
En el caso del aluminio, Montejo Peterson señaló que la afectación aún persiste, estimando una pérdida de alrededor de 6 mil empleos en la región.
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xmh